viernes, 2 de marzo de 2012

Hola, la verdad había olvidado escribir en el blog, pero todavía estoy a tiempo de escribir. La semana pasada, recordaba con Cecilia todo lo que hemos pasado a lo largo de la carrera, porque desde que nos conocimos siempre hacemos cosas graciosas y desde luego las dos contribuimos a que piensen cosas extrañas de nosotras; por ejemplo, en el puma en el que nos vamos, algunas personas pensaban que eramos lesbianas, payasas, fresas y creo que hasta escandalosas y graciosas. Pero creo que nada de esto es cierto, bueno eso es lo que yo creo.

Bueno, como les decía, cierto día que Ceci y yo nos fuimos en el puma hacía nuestas respectivas casas,  como era de costumbre nos ibamos paradas. Aunque ese día, corrimos con suerte y nos tocó sentadas hasta la parte de atrás del camión y la verdad yo ya estaba muy cansada y no sabí a que hacer, entonces, ¡sorpresa! un chico iba durmiendo, con decirles que estaba hasta roncando, y en ese momento pues le comence a hacer cosquillas en la oreja con un papelito, pero nunca se desperto, sólo se movía de un lado a otro. Así estuvimos un buen rato jugando y riendonos del el chavo, hasta que se dió cuenta que ya se tenía que bajar y ¿saben que pasó? un chavo que iba a lado nuestro se despidió de él y lo llamó por su nombre; en ese momento nos dió mucha pena, porque nos dimos cuenta que era su amigo y sólo se empezó a reir de nosotras. Fue algo muy gracioso.

1 comentario:

  1. Aún lo recuerdo como si hubiéra sido ayer ¡jaja!, bueno en realidad me acuerdo más del amigo que del que iba durmiendo.

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