Hola,
otra entrada del blog y como siempre, no sé que escribir. Bueno, creo que sí,
pero estoy segura que se reirán, porque es algo que jamás me había pasado en la
facultad, es muy gracioso. El jueves pasado, tuve examen de geopolítica y como
ya es costumbre, se me hizo tarde, no porque yo quisiera, fueron azares del
destino, jaja. Pero bueno, en cuanto llegue a Ciudad Universitaria, tome taxi porque
mi clase es a las 7:00 de la mañana y pues ya eran las 7:15 y yo estaba por la
sala Nezahualcóyotl, era demasiado tarde. Cuando llegue a la parada de la
facultad, cruce corriendo la avenida y cuando subía las escaleras de la entrada
principal, no pisé bien el último
escalón y me caí, que vergüenza.
El consuelo
que me queda, es que como ya era muy tarde y con un poco de suerte, nadie
estaba sentado en las mesitas, sólo me vieron dos chicas que iban atrás de mí,
ni siquiera las voltee a ver, sólo seguí corriendo. En cuanto llegue a mi salón,
¡sorpresa! La adjunta aun no llegaba y por ende el examen aun no comenzaba. Me
dió tanto coraje, porque por su culpa me caí y mis rodillas y espinillas se me
pusieron verdes, y bueno a la adjunta se le ocurrió llegar hasta las 8:00 de la
mañana y para colmo, el examen estuvo muy largo y no lo termine. Pero como
diría un amigo: ¡Hay un Dios, que todo lo ve y todo lo sabe! Jaja.